Sólidos Platónicos

Platón definió las 7 formas principales dentro de la Geometría Sagrada: 
los 5 Sólidos Platónicos, el Circulo y la Espiral. 
Tetrahedron.gifHexahedron.gifOctahedron.gifIcosahedron.gifDodecahedron.gif
Tetraedro – FuegoCubo – TierraOctaedro – AireIcosaedro – AguaDodecaedro – Universo

Los 5 Sólidos Platónicos son el CUBO , ICOSAEDRO , TETRAEDRO , OCTAEDRO , Y DODECAEDRO.
Los 5 Sólidos Platónicos son formas completamente simétricas que tienen todos los lados iguales , todos los ángulos iguales , de las mismas medidas y que los 5 caben dentro de la Matriz Universal que es la Esfera.

El TETRAEDRO es la conciencia del Fuego.
Con 6 aristas, 4 caras triangulares, 4 vértices.
Es un triángulo con base
Símbolo de la SABIDURÍA por representar al fuego sagrado, el primer elemento.


El CUBO es la Conciencia de la Tierra

Con 12 aristas, 6 caras cuadradas, 8 vértices. 
Es la EXPERIENCIA de lo que ha nacido de la naturaleza. representando el mundo natural,


El OCTAEDRO es la conciencia del Aire
Con 12 aristas, 8 caras triangulares, 6 vértices. 

Es como 2 pirámides invertidas, unidas en sus bases.
Simboliza la PERFECCIÓN de la materia por el espíritu. 


El ICOSAEDRO es la conciencia del Agua.
Con 30 aristas, 20 caras triangulares, 12 vértices. 

Considerado el poder femenino de la CREACIÓN y la Forma Madre.

El DODECAEDRO es la conciencia del Universo

Con 30 aristas, 12 caras pentagonales, 20 vértices.
Considerado el poder masculino de la SEMILLA DE LA VIDA.


Disfruta de simplificar tu vida.

Tras años de consulta terapéutica, charlas e impartir cursos por distintos lugares del mundo, me he dado cuenta de que una cuestión en común de los muchos consultantes y alumnos, es la dificultad para simplificar la vida.
Simplificar la vida va más allá de lo que nos imaginamos ya que es una cuestión de salud, si, de salud a todos los niveles, física, mental y emocional. 
A nuestra salud total o en conjunto le afectan los sentimientos, las emociones, pensamientos, las vivencias, las situaciones del día a día de nuestra vida, por lo que si tenemos una vida compleja o una vida simple las cosas que experimentaremos en nuestra vida y en nuestro cuerpo serán muy distintas.
Vivimos en una sociedad, donde nos hacen creer que cuantas más cosas tenemos más felices somos y esa relación no es directamente proporcional.
Para empezar poseemos muchas cosas que no necesitamos, muchas cosas que son “por sí”, por si algún día las necesitamos y esas cosas normalmente las vamos cargando por años y en pocas ocasiones las volvemos a necesitar.
Esas cosas nos van ocupando un lugar en nuestra vida y en nuestro hogar.
Cuantos de nosotros queremos o hemos querido tener una casa más grande, un coche más grande, más ropa, más perfumes, etc…, así es como hemos sido educados muchos de nosotros, o no?.
Lo peor de todo es cuando ya tienes una casa más grande que la anterior, tienes un mejor coche que el anterior, tienes un vestidor repleto de buena ropa, usas caros perfumes y te das cuenta que todo eso no te llena de felicidad y alegría.
Y es que el tener más cosas no te da felicidad, lo que te da es más sufrimiento, obligaciones, trabajo, estrés y te quita vida.

¿Por qué digo esto?: Porque para mantener todo lo que has conseguido, tienes que esforzarte más, tienes que trabajar más porque necesitas ganar más y eso te produce estrés y el estrés te quita tiempo de relajación, ocio y diversión.
En estos casos yo siempre digo que tener mas no suma, sino resta, ya que te resta tiempo, libertad, relajación, diversión, es decir te resta vida.

Cuando empiezas a simplificar tu vida, vas ganando espacio, tiempo, ligereza, libertad, espontaneidad, creatividad, ganas de pasarlo bien, ganas de compartir, de divertirte y todo esto se traduce en felicidad. 

Namasté o Namaskar?

La palabra Namasté proviene, como no podía ser de otra forma, del sánscrito, la misma lengua base de donde provienen todos esos nombres impronunciables de asanas que nos empeñamos en decir durante las clases de yoga.  Esta palabra es una combinación de dos palabras “Namah” y “te”. “Namah” podriamos traducirlo como reverencia u homenaje y “Te” se podría traducir como un “a ustedes”. La unión de estas dos palabras formando la palabra Namasté se traduciría como un “Me inclino ante ustedes” o “me inclino ante ti”.
Porqué Namaskar y no Namasté? Es más correcto decir Namaskar que Namasté? Porqué la mayoría de escuelas y de profesores de yoga utilizan Namasté al iniciar una clase y en cambio ahora se empieza a escuchar Namaskar?
La respuesta es sencilla, no busquéis una respuesta correcta o una comparación, ambas son completamente correctas, simplemente son dos palabras distintas.
La palabra Namasté es mucho más común y utilizada en el día a día de muchas personas en países asiáticos, y por tanto utilizada miles  y miles de veces durante cada minuto a lo largo del planeta. Al ser una palabra que incluye un símbolo de respeto y amistad verdadera hacia la persona que saludamos, es normal que en muchas escuelas de yoga tanto orientales como occidentales se haya convertido en un saludo típico y lleno de un significado muy profundo.
Namasté es el saludo más típico en la India y en Nepal,  es un saludo de amistad entre personas cuando se encuentran.  Dicen los que han estado en Nepal que es todo un regalo para los sentidos encontrarse a un sherpa cargado con una pesada mochila de un occidental, mirarle a los ojos, y que en seguida una sonrisa ilumine su cara mientras pronuncia esta bella palabra: Namasté.
La palabra Namaskar es también una palabra india proveniente del sánscrito, su traducción más simple sería algo así  como un “saludo a la divinidad que hay en ti”. Hay quien dice que es también un saludo entre almas, algo así como un : nuestras almas se saludan. Dicen los maestros que la forma ideal de saludar con esta palabra es cuando las manos se juntan a la altura del corazón, la cabeza se inclina, las manos juntas se dirigen a la altura de la frente y después bajan de nuevo hasta el corazón.
Los maestros cuentan  también que desde un punto de vista espiritual, este saludo tiene un poder de evocación de nuestra divinidad esencial, y que su uso consciente de su significado espiritual, nos ayuda a recordar que tratamos a cada uno de los que saludamos como almas y no como personalidades.
Creo que la mejor manera de saludar sigue siendo esa sonrisa que sale inconscientemente de nuestros labios al pronunciar cualquiera de estas dos palabras. Así que…Namasté o Namaskar, podéis elegir la que más os apetezca. Ambas dirán mucho si las decís desde vuestro interior.
Namaskar o Namasté.
Gracias Dario
Fuente Dario Chaparro.